EL IMPACTO AMBIENTAL DEL SER HUMANO
El ser
humano tiene repercusión en el medio ambiente de una manera negativa, pues
desde que nacemos hasta que morimos, las cosas que vamos comprando con el paso
del tiempo, ya sean juguetes, comida, coches, u otras cosas que pueden ser
tanto necesarias como inútiles; perjudican al planeta en el que vivimos.
Aun así, no
somos para nada conscientes del daño que hacemos y mucho menos de la cantidad
de productos que podemos llegar a consumir durante el tiempo que nos mantenemos
con vida. Por ejemplo, una media de la leche que bebemos durante toda nuestro
paso por la Tierra es de aproximadamente nueve mil sesenta y cuatro litros (lógicamente,
incluyendo todos los productos lácteos, no únicamente la leche). Pasando al
tema de nuestra salud e higiene, la cantidad de pañales que utilizamos desde
pequeños se corresponden con la enorme cantidad de tres mil ochocientos. Además
de esto, también generamos tres mil kilos de heces, y a su vez, utilizamos
cuatro mil rollos de papel en aproximadamente 60 años. Otro increíble dato es
que visitamos trescientas catorce veces
el médico, lo que indica que consumimos cerca de 30.000 pastillas en toda
nuestra vida.
Siguiendo ahora
con el tema de los países, nos encontramos con un dato bastante negativo en
comparación con los anteriormente mencionados. Este nos dice que una persona
con dos años en un país desarrollado como puede ser Alemania, emite más dióxido
de carbono que una persona generará en toda su vida en un país subdesarrollado
como es Tanzania.
En el punto
de la nutrición no nos quedamos muy atrás, puesto que durante nuestros años de
vida, comemos alrededor de mil doscientos pollos, trece mil trescientos
cuarenta y cinco huevos, e incluso más de cinco mil rebanadas de pan. Desde
luego, esto no formaría parte de los problemas si no fuese acompañado por el
dato de que tiramos más envases que productos, consiguiendo de esta manera que en
toda nuestra vida tiramos aproximadamente un total de cuarenta toneladas de
basura, perjudicando tanto a nuestro planeta, como a todo ser vivo que lo
habita.
Según vamos
creciendo, los objetos materiales que creemos necesarios en nuestra vida, van
aumentando de forma incontrolable; y esto logra que de media adquiramos tres
frigoríficos, tres microondas, cuatro lavadoras, quince ordenadores, cinco
televisores, diez reproductores de DVD…
Como podemos
ver, aunque algunos lo pasen por alto, es un dato un tanto alarmante, pues para
fabricar todos estos objetos se precisa de una gran cantidad de materiales que
provienen de la naturaleza.
A causa de
estos actos que llevamos a cabo de manera inconsciente, conseguimos que el
planeta en el que vivimos vaya haciéndose cada vez menos habitable, dado que si
continuamos igual, es más que probable que en unos 20 o 30 años se nos hará imposible
vivir en ciertas zonas del planeta, y esto, como es de lógica, se verá causado
por la contaminación que abarcará en todos estos lugares.
Sin duda, lo
peor de esto es que todos estamos al tanto de la situación, y sabemos que la
contaminación es perjudicial en muchos aspectos, ya estén relacionados con
nuestra salud, como con el medio ambiente, etc… Y aun así, no somos capaces de
realizar nada para frenarlo, sino más bien al contrario. Seguimos matando
lentamente al mundo con el uso de productos tóxicos, y continuamos generando
cada vez más basura debido a la compra compulsiva de objetos que en algunos
casos, no vamos a utilizar más de una o dos veces.
En
conclusión, nosotros mismos, los humanos, que nos quejamos de cosas sin sentido
y somos los responsables de nuestra propia perdición, acabaremos llevando a la
Tierra a su límite, destruyendo todo lo que tengamos a nuestro paso si
continuamos haciendo lo que hacemos en este mismo momento.
Por ello,
voy a dejar algunas cosas que podemos realizar para evitarlo, porque, ¿No sería
mejor tomar conciencia de lo que ocurrirá e intentar cambiarlo?
1. En primer lugar, algo que llevamos
conociendo desde niños: haz uso de las tres R.
2. Evita arrojar basura a la calle, si
hay papeleras, no están puestas para adornar.
3. Trata de no comprar artículos que no
sean biodegradables.
4. Haz uso del transporte público.
Y así podría
seguir con un sinfín de actos que debemos llevar a cabo usando la cabeza en
lugar de lo que hacemos ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario